NUEVA YORK. 06 de diciembre 2017.-Rompiendo con décadas de práctica diplomática estadunidense y arriesgando generar mayor conflicto en Medio Oriente, Donald Trump notificó a líderes árabes e israelíes que Estados Unidos reconocerá a Jerusalén como capital de Israel; mientras, en casa, el fiscal especial que investiga al presidente y su entorno está siguiendo el dinero.

Trump –cumpliendo con su promesa de campaña a sionistas conservadores y algunos donantes multimillonarios– notificó por teléfono al gobierno de Israel; al presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmoud Abbas, y al rey Abdulla II, de Jordania, entre otros, que declarará a Jerusalén como capital de Israel y trasladará la embajada estadunidense a esa ciudad. Tomó la decisión a pesar de advertencias de líderes árabes y europeos de que el anuncio podría descarrilar iniciativas de paz y hasta provocar mayor conflicto.

FUENTE: LA JORNADA/FOTO:WEB