SAN BARTOLO COYOTEPEC, Oax. 12 de octubre 2017.-“A veces la vida nos detiene los pies, solo para que descubramos y usemos nuestras alas”, con esta reflexión abrió sus puertas la clínica de Servicios de Medicina Paliativa y Dolor del Hospital de la Niñez Oaxaqueña “Doctor Guillermo Zárate Mijangos”, para dar atención integral y activa a menores de edad y sus familias en el transcurso de una enfermedad terminal.

¡Cree, ama, sigue!, son palabras incrustadas en las paredes de la primera unidad pediátrica en cuidados paliativos en el Estado; una estancia con árboles y aves pintados para espantar las sombras. Los pequeños ahí dejan de mirar las jeringas para fijar su atención en los pájaros que vuelan libres.

Al cortar el listón de inauguración, en el marco del Día Mundial de los Cuidados Paliativos, que se conmemora cada 14 de octubre, la Directora del nosocomio, Rocío Arias Cruz destacó que “es importante tener presente que a pesar de todos los esfuerzos que se realicen para curar a los pacientes, desafortunadamente hay batallas que no se ganan contra enfermedades agresivas y avanzadas. A ellos tenemos el deber de darles un final digno y promover el reajuste a una nueva realidad para lograr el mejor tránsito al final de la vida y acompañar en el duelo a las familias”.

Explicó que el centro médico está conformado por un grupo de especialistas multidisciplinarios que brindarán atención en las especialidades de psicología, nutrición, trabajo social, rehabilitación, clínica del dolor y la unidad de medicina paliativa, quienes atenderán a pacientes con enfermedades avanzadas neurológicas degenerativas, renales, cardiacas, hepáticas, cáncer, entre otras que no respondan a un tratamiento curativo.

En su intervención, el ponente de la plática magistral “Los Cuidados Paliativos, la medicina olvidada”, el médico algólogo paliativista, Uría Guevara López, enfatizó la importancia de la apertura de esta nueva unidad médica en la entidad, ya que coloca a Oaxaca en estado pionero en la prestación de este servicio.

Informó que esta especialidad debe estar centrada en la persona, la cual se basa en cuatro ejes primordiales: control del dolor y síntomas, comunicación amplia, trabajo en equipo y apoyo psicoafectivo-espiritual.

Destacó que es un derecho para todos los oaxaqueños recibir una atención médica al final de la vida. “Tenemos que crear una nueva cultura, ver la muerte como parte de la vida, aprender a partir, vivir con dignidad, el motor de esta medicina paliativa es el amor”, concluyó.